lunes, 5 de diciembre de 2016

LECTURAS DEL LUNES 5 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2016

Lectura del libro de Isaías 35,1-10
Vuelta a Sión (Is 43,19-20; 55,12-13).
1El desierto y el yermo se regocijarán, el páramo de alegría florecerá, 2como flor de narciso florecerá, desbordando de gozo y alegría; tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarón; ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios. 3Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes. 4Decid a los cobardes: "Sed fuertes, no temáis"; mirad a vuestro Dios, que trae el desquite, viene en persona, os resarcirá y os salvará. 5Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sorde se abrirán, 6saltará como ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará; porque ha brotado agua en el desierto, torrentes en la estepa, 7el páramo será un estanque, lo reseco un manantial, la hierba cañas y juncos, en el cubil donde se tumbaban chacales. 8Lo cruzará una calzada que llamarán Vía Sacra, no pasará por ella el impuro, los inexpertos no se extraviarán. 9No habrá por allí leones, no se acercarán bestias feroces, sino que caminarán los redimidos 10y volverán por ella los rescatados del Señor: volverán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua, siguiéndolos, gozo y alegría; pena y aflicción se alejarán.
Explicación.
35 Junto al precedente, es el reverso total. Himno a la alegría, con diez menciones de cuatro sinónimos de "gozo". Con temas del Éxodo, desarrollados en cuaternas y ternas. Es el retorno a la patria, como sacra peregrinación. La renovación afecta a las debilidades del cuerpo mutilado, a la debilidad de la naturaleza yerma. Una corriente de gozo atraviesa y vivifica todo; y la razón del gozo es la gloria del Señor, su recompensa, su redención. Sólo canta la marcha, no describe la instauración del nuevo reino.

Es interesante el paradigma de lo que se excluye: impuros o profanos, fieras, pena y aflicción (cfr 25,8).

35,1-2 La transformación de la naturaleza refleja la gloria del Señor.

35,3-4 Compárese con la negativa de Éx 33,4 y la promesa de Is 52,6.

35,8 El hebreo añade una frase dudosa: "él recorrerá el camino para ellos" (Nm 10,33).

 Sal 85,9-14

9Voy a escuchar lo que dice Dios:
el Señor propone* la paz
a su pueblo, a sus leales, 
10Ya se acerca su Salvación a sus fieles,
para que la Gloria habite en nuestra tierra.
11 Lealtad y Fidelidad se encuentran,
Justicia y Paz se besan;
12Fidelidad brota de la tierra,
Justicia se asoma desde el cielo.
13Pues el Señor dará la prosperidad
y nuestra tierra dará su cosecha.
14Justicia caminará delante de él
encaminando sus pasos.
 
Explicación.
 
85,9 Alguien en la asamblea escucha y comunica el oráculo de respuesta (Sal 81.6c); sólo que Dios no toma la palabra en primera persona. Por eso, los versos 10-14 podrían ser comentario litúrgico. Es un mensaje "de paz": Dios los ha reconciliado. Se dirige a un pueblo que responde con su "lealtad" a la lealtad divina y con su "esperanza" a las promesas. "Recobran" o se convierten a la esperanza. * O: anuncia.
85,10-14 Es una escena de transfiguración poética. Definen el horizonte "cielo y tierra"; los personajes apenas se mueven; Justicia aparece tres veces. Compárese esta escena con la de Is 32,16s. ¿Son cualidades divinas o virtudes humanas? Divina es Gloria, y acción suya Salvación; las otras las posee ejemplarmente y se las comunica al hombre para su bienestar íntegro.
85,10 "Está cerca": véase Is 56,1. La Gloria vuelve a habitar en el templo: se ha de entender sobre el fondo de Ez 10 Y 43.
85,11 Por la ley del paralelismo, los dos verbos se predican de todos los sujetos.
85,12 Señala la dimensión vertical y cósmica de la escena. "Brotar" es imagen de ascendencia ilustre: léanse Is 45,8; 61,11, una cosecha de virtudes humanas.
85,13 La prosperidad abarca también el campo material: Sal 72,16. Dios, el dador, da "el bien", que en el caso presente es la lluvia; véase Is 55,10.
85,14 Ahí pudo terminar la escena, cuando sobreviene algo inesperado: el Señor se pone en camino, y por delante, abriéndole paso, avanza Justicia. El final es sorprendente: el Señor cuya Gloria reside en el templo sigue caminando por la historia. Otros corrigen y leen en el segundo hemistiquio paz o rectitud.
Transposición cristiana.
No encuentro en el NT una escena tan sugestiva, pero encuentro dispersas todas las cualidades mencionadas. Véanse entre otros muchos Rom 14,17; Heb 5,9; Lc 2,30. Algunos Padres aplican el v. 13 al nacimiento del Mesías.
 EVANGELIO. Lucas 5,17-26
17 Uno de aquellos días estaba él enseñando, y estaban sentados fariseos y maestros de la Ley llegados de todas las aldeas de Galilea y de Judea, e incluso de Jerusalén. La fuera del Señor estaba con él para curar.
18 Aparecieron unos hombres llevando en un catre a un individuo que estaba paralizado, y trataban de introducirlo para colocárselo delante.
19 No encontrando por dónde introducirlo, por causa de la multitud, subieron a la azotea y, separando las losetas, lo descolgaron con el catrecillo hasta el centro, delante de Jesús.
20 Él, viendo la fe que tenían, dijo:
- Hombre, tus pecados quedan perdonados.
21 Los letrados y los fariseos se pusieron a razonar:
- ¿Quién es éste que blasfema así? ¿Quién puede perdonar pecados más que Dios solo?
22 Intuyendo Jesús como razonaban, les repuso:
- ¿Qué razonamiento es ése?
23 ¿Qué es más fácil, decir "tus pecados quedan perdonados" o decir "levántate y echa a andar"?
24 Pues para que veáis que el Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados... - le dijo al paralítico:
- A ti te hablo: ponte en pie, carga con tu catrecillo y vete a tu casa.
25 Se levantó en el acto delante de todos, cargó con el catre donde había yacido y se marchó a su casa alabando a Dios.
24 Todos ellos qudaron atónitos y alababan a Dios, diciendo sobrecogidos:
- Hoy hemos visto cosas increíbles.


EXPLICACIÓN.

De nuevo relación entre enseñanza y curación (cf. 5,15). Jesús, ante los observantes estrictos de la Ley (fariseos) y ante los que la absolutizaban, los maestros de la Ley (expresión de Lc; cf.21: letrados), La fuerza del Señor, el Espíritu (4,14) (17). Interpretación, como en Mc 2,1-13. Diferencias con Mc: no hay "cuatro" portadores; Jesús llama al paralítico hombre (no "hijo"): así indica Lc la universalidad de la salvación. Los fariseos y maestros de la Ley procedían de todos los rincones del territorio judío, incluida Jerusalén (17): desafío de Jesús al exclusivismo judío. El Hombre (24) (primera vez en Lc): el portador del Espíritu, que por ello tiene la plenitud humana. Su acción con el hombre que desea salvación: borrar el pasado (20: pecados) y comunicar libertad y vida (23: Espíritu). Se explicita el contenido de la curación del leproso. Única condición para la salvación, la fe/adhesión a Jesús (20), no la observancia de la Ley judía. Reacción positiva (alabanza a Dios), pero acompañada de temor y sorpresa (cosas increíbles) (25s). 

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